TÉCNICA: tintas al alcohol y pastas acrilicas.
Tamaño: 80 x 80 cm.
Soporte: bastidor de mdf laminado.
Obra lista para colgar
Glaseares nace de la contemplación de los grandes paisajes helados, donde el tiempo parece avanzar a otro ritmo y la naturaleza revela su inmensa capacidad de transformación. A través de tintas al alcohol y pastas acrílicas, la obra explora el encuentro entre la fluidez del agua y la solidez del hielo, creando una geografía imaginaria que oscila entre lo real y lo abstracto.
Las transparencias y veladuras en tonos azules evocan masas glaciares, corrientes subterráneas y cielos fríos, mientras que las texturas blancas generadas con pasta acrílica aportan volumen y materialidad, recordando la superficie irregular del hielo moldeado por siglos de viento, nieve y deshielo. Los delicados recorridos dorados atraviesan la composición como huellas luminosas, sugiriendo la energía invisible que habita incluso en los paisajes más silenciosos.
La obra invita a reflexionar sobre la fragilidad y la permanencia, sobre aquello que parece inmóvil pero se encuentra en constante transformación. En Glaseares, la materia se convierte en metáfora del paso del tiempo, revelando la belleza contenida en los procesos naturales y en los cambios que, aunque lentos, resultan inevitables.